Por necesidad todos tenemos puestas grandes esperanzas en que nuestros gobernantes saquen el país de esta situación de crisis que por longeva se esta volviendo crítica.
Más allá de la reforma laboral, de las presentes y futuras restricciones, de los cambios de gobierno, presupuestos, reformas económicas, pactos sociales, manifestaciones, huelgas generales, o acampadas de indignados, las organizaciones sociales debemos plantearnos que modelo social queremos y que podemos hacer para conseguirlo.
Parece que todos estamos de acuerdo que lo más importante en estos momentos es bajar las cifras del paro que por desgracia están batiendo récords. Se pretende conseguir una estabilidad en el empleo que por desgracia, en la actualidad, esta batiendo récords de precariedad.
Aquí si que quería hacer un inciso y apuntar que la estabilidad no quiere decir matrimonio para toda la vida, para lo bueno y para lo malo. Estabilidad significa que el empleo sólo y únicamente esta sujeto a un interés mutuo entre empresa y trabajador, interés que persigue la rentabilidad para ambos, pero además, y sobretodo en las pequeñas empresas debe haber una relación de satisfacción personal e implicación entre ambas partes.
Debemos abandonar la idea del puesto de trabajo para toda la vida –funcionario- las situaciones cambian las necesidades y los mercados también, por lo que es necesario adaptar las plantillas a las circunstancias
Es por ello que el fin de la relación laboral no debe significar un trauma ni para un parte ni para otra. El empleado debe tener una cobertura social en caso de finalización del trabajo, pero no a costa del empresario, y el trabajador autónomo en caso de cierre por inviabilidad de su proyecto debe tener la misma protección social que su empleado.
Entendemos que el personal es el mejor activo que dispone la empresa - con permiso de los auditores- que se debe cuidar y formar para que trabaje en equipo, premisa imprescindible para disponer de empresas competitivas. Pero para ello es necesario que los trabajadores se conciencien que realmente son parte fundamental del proyecto empresarial y sentirse integrados en el. Es misión de las organizaciones como la nuestra y de los sindicatos apoyar y fomentar estos modelos de relación laboral.
Las políticas sociales de nuestros gobiernos deben favorecer las relaciones laborales estables, bonificando los costes de la seguridad social según los años de permanencia del trabajador en la empresa, estas bonificaciones siempre deben ser superiores a las que promuevan e incentiven la creación de empleo.
También debemos exigir a nuestros gobernantes especial control en la importación de productos fabricados en países en vías de desarrollo donde empresas multinacionales, sin ningún escrúpulo, tienen talleres donde la gente trabaja en condiciones penosas y a sueldos muy bajos, haciendo la competencia desleal a nuestros productos.
Las manifestaciones de este domingo, habidas en toda España en contra de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy, no hacen más que acentuar las partes encontradas, entre sindicatos y gobierno, sin aportar nada constructivo, basando sus posturas en la cesión de más o menos derechos conseguidos anteriormente, en más o menos costes y obligaciones en los despidos. Es por ello que no podemos avanzar hacia un modelo social, más justo y productivo.
La reforma laboral no es suficiente hay que avanzar hacia modelos productivos diferentes donde prevalezca el equipo a los individuos, donde todos formen parte del proyecto y se sientan identificados con el, que se tenga la capacidad y libertad suficiente para descolgarse del mismo.
AGUSTÍ CUGAT, PRESIDENTE DE OPA CATALUNYA
La Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (OPA) es una organización sin ánimo de lucro que tiene como misión representar, defender y promover los derechos de los microempresarios, profesionales y autónomos de España ante Instituciones Públicas y Privadas. FOPAE representa a más de 227.000 autónomos. En Catalunya OPA cuenta con 21.416 asociados.








Me parece una reflexión de lo más acertada, sobre todo en la parte en la que deja claro que un contrato laboral nada tiene que ver a un contrato matrimonia, que en este pais creo que tradicionalmente se ha confundido, llegando a ser igual de traumático cambiar/perder un puesto de trabajo que una separación o divorcio.
Una mayor movilidad laboral entiendo que proporciona una mayor confianza en el sistema laboral a todas las partes implicadas, a la empresa por perder el miedo a que su situación pueda cambiar y se vea asfixiada por un montón de contratos de los que no puede deshacerse a causa de unas indemnizaciones insostenibles y al trabajador porque en la movilidad esta la oportunidad de mejorar su estatus profesional. Por supuesto, por detrás de todo esto, debe subyacer la presencia omnipotente de la Administración Pública que se encargue de proteger "siempre" a los trabajadores garantizando unas protecciones minimas que permitan juagar en este sistema con igualdad de condiciones a unos y a otros.
Esperemos que seamos capaz de convertir las manifestaciones de este domingo en algo positivo que ayuden a una mejora de la situación laboral del país y no que generen nuevas brechas basadas simplemente en ideologías y no en realidades económicas.
Un saludo